Tumbado sobre una gran sombrilla de madera, me levanto y voy hacia la orilla. La brisa del mar rebota en las curvas de mi cara, me obliga a semi cerrar los ojos, arrugar la cara, encogerme de hombros mientras esa pequeña y revoltosa esencia intangible se desliza por mi cuello y me produce un tremendo escalofrío. Tengo los pies entumecidos, provocado por la helada agua donde doy un paseo placentero a la luz de la luna. Doy unos pasos atrás, donde la arena está aún caliente del caluroso día de hoy, me regocijo y hago hoyos en la cálida arena para enfundar mis pies. Camino, y en ese paseo miro hacia adelante, viendo las huellas del recorrido que han echo otras personas. Tomo un soplo de aire, me detengo y levanto mi barbilla.Espiro.
Las estrellas brillan más que nunca y es cuando giro mi cuerpo ciento ochenta grados. Observo difícilmente la arena y veo que mis huellas han desaparecido.
Da igual cuantos pasos hacia adelante demos, nos pararemos y miraremos atrás en busca de algo, algo que ya no está, que ha desaparecido, pero como en esta historia, tal ves sea por culpa de lo poco que vemos y no nos demos cuenta de que las huellas permanecen ahí, antes de que la marea las termine por difuminar.
Siempre he pensado, que estos paseos son perfectos para darlos sólo, para reflexionar e indagar en nuestros pensamientos más aferrados. Siempre lo he pensado...
Ahora, ya no lo pienso, algo me pide que ese tranquilo paseo debería ser acompañado por alguien con quien jugar, con quien pasear y contemplar todo, que no se pierda un detalle, arena cálida o fría, brisa, agua helada, luna llena, estrellas, nubes...
Por lo menos que nos demos cuenta de que esos pasos aunque la marea se los haya llevado por completo tener en el corazón un poquito de esa brisa que nos acarició el rostro.
Pestañeo, provoco un intenso suspiro y me vuelvo a tumbar en la sombrilla a contemplar la larga y fría noche.
Ezequiel
Jodidamente guapo, y jodidamente increíble.
ResponderEliminarDetallas cada momento como si lo estuvieras viviendo y eso es muy bueno, algun dia en el futuro cuando este en la playa de noche me acordare de este texto e intentare sentir algo similar con la brisa del mar.
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